LA ENTRADA DE CARLOS V E ISABEL DE PORTUGAL EN GRANADA
En la tarde del 4 de junio de 1526, hace quinientos años, tuvo lugar en la presente Puerta de Elvira la entrada en Granada de los emperadores Carlos V e Isabel de Portugal.
El sitio era el tradicional lugar para el encuentro con los reyes; y en su plaza se alzó un efímero arco triunfal, con las armas del Concejo, junto con un altar donde cumplir el rito de la unión del trono y la cruz. Además, se entremezcló en un festejo el antecedente musulmán granadino con el nuevo tiempo cristiano, pues ante los monarcas se celebró un «recibimiento solemnísimo y costoso [y] las moriscas hicieron un juego que llaman leilas, muy regocijado para los que lo miraban y peligroso para los que lo hacían».
En nombre de la ciudad, por decisión de Carlos V, los reyes fueron recibidos por don Luis Hurtado de Mendoza, II marqués de Mondéjar y III conde de Tendilla; jurando el emperador «guardar y cumplir los privilegios, usos y buenas costumbres de esta dicha ciudad de Granada como sus antepasados». Y concluido el solemne recibimiento, bajo un palio de pedrería con flecos oro y varales de plata, los monarcas hicieron su entrada en la ciudad por la calle de Elvira para aquella noche, por primera vez, descansar en la Alhambra mientras la ciudad, en su honor, fue iluminada con antorchas y teas.
La presente obra, que es propiedad de la Universidad de Granada, recrea la visión por Tiziano de la batalla de Mühlberg y fue realizada por el equipo RO-TO en el año 2000 para conmemorar el Quinto Centenario del nacimiento de Carlos V. Hoy, ya en el año 2026, a los quinientos años de la dilatada estancia imperial en Granada, quiere también recordar a la Granada capital de Europa, mirando hacia el futuro, pero sin renunciar a su compromiso con el excepcional patrimonio y fértil pasado que ha construido su identidad.