Con motivo del 12 de mayo, Día Mundial de la Fibromialgia, la Encefalomielitis Miálgica/Síndrome de Fatiga Crónica, la Sensibilidad Química Múltiple y la Electrohipersensibilidad, desde CONFESQ y AGRAFIM —Asociación Granadina de Afectados de Fibromialgia y Encefalomielitis Miálgica— queremos trasladar nuestro reconocimiento y apoyo a todas las personas que conviven con estas enfermedades, así como visibilizar la realidad social, sanitaria y humana que afrontan diariamente.
Estas patologías son enfermedades complejas, multisistémicas y crónicas, que afectan de manera profunda a la calidad de vida de quienes las padecen y que, pese a su impacto, continúan enfrentándose a importantes dificultades relacionadas con el reconocimiento institucional, el diagnóstico temprano, la atención sanitaria adecuada y la comprensión social.
La Fibromialgia se caracteriza por dolor crónico generalizado, fatiga intensa y alteraciones del sueño y la concentración. La Encefalomielitis Miálgica / Síndrome de Fatiga Crónica provoca una fatiga física y cognitiva incapacitante, acompañada de un empeoramiento significativo de los síntomas tras esfuerzos mínimos. La Sensibilidad Química Múltiple genera reacciones adversas ante sustancias químicas presentes en el entorno cotidiano, mientras que la Electrohipersensibilidad se asocia a síntomas físicos y neurológicos vinculados a la exposición a campos electromagnéticos.
Todas estas enfermedades comparten la necesidad urgente de avanzar en investigación, reconocimiento clínico y respuestas coordinadas desde las administraciones públicas y los sistemas sanitarios.
En este contexto, queremos destacar la importancia del trabajo conjunto que vienen desarrollando profesionales sanitarios y sociales, entidades científicas, universidades y asociaciones de pacientes para mejorar el conocimiento, el diagnóstico y la atención de estas patologías. La investigación y la colaboración interdisciplinar constituyen herramientas fundamentales para avanzar hacia una atención más justa, humana y eficaz.
Asimismo, reconocemos el papel esencial que desempeñan las asociaciones de pacientes y entidades como CONFESQ y AGRAFIM, no solo en el acompañamiento y apoyo a las personas afectadas y sus familias, sino también en la promoción de estudios, la colaboración en proyectos de investigación, la generación de conocimiento y la defensa de los derechos del colectivo.