
El área de Movilidad del Ayuntamiento de Granada, que dirige José Manuel García-Nieto, acometerá una serie de actuaciones en 37 rotondas de las zonas Norte y Sur a fin de mejorar su capacidad e incidir en la seguridad vial.
Un estudio pormenorizado sobre las glorietas más importantes ha permitido detectar sus deficiencias y el mal uso de las mismas por parte de los conductores, especialmente en las maniobras de selección del carril de salida y la prioridad de paso a la izquierda en el de entrada, si bien ésta última ya se encuentra bastante asimilada.
Las 37 rotondas con más densidad de tráfico, mayor número de vías de acceso y en las que se alcanzan velocidades excesivas serán objeto de un tratamiento homogéneo basado en la renovación y reforzamiento de la señalización vertical y horizontal. Los accesos a la glorieta serán anunciados con señales de peligro y limitación de velocidad a 25 metros de la entrada; también contendrán indicaciones de ceda el paso, paso de peatones y dirección prohibida en la confluencia. Las señales del interior de la rotonda advertirán de la obligación del sentido giratorio, de la dirección obligatoria en la incorporación al carril de salida y prohibirán la parada y estacionamiento en los laterales.
Además de la ejecución de este proyecto, la concejalía de Movilidad lanzará una campaña informativa, dirigida a los automovilistas, sobre la conducción en rotondas, cuyo índice de accidentes con y sin víctimas no siempre es proporcional al de tráfico. Hay rotondas, según desvela el estudio, donde el escaso tráfico dispara la velocidad, convirtiéndose en causa principal del siniestro.
Las carencias detectadas no empañan, a juicio de José Manuel García-Nieto, la imagen de las rotondas. Para el concejal, representan una solución “eficaz” en la distribución del tráfico y contribuyen a su fluidez. De ahí, ha añadido, que estén siendo adoptadas por las ciudades europeas.