
El alcalde de Granada y presidente de Emasagra, Francisco Cuenca, ha participado esta mañana en las Jornadas `Agua Urbana y Nuevos desafíos municipales´, un encuentro de trabajo impulsado por la asociación AGA y presidido por el secretario de estado de Medio Ambiente en el que representantes del sector y de instituciones públicas han abordado los nuevos retos en la lucha contra el cambio climático, y cuestiones como la transición hidrológica o la gestión participativa de este recurso en las ciudades.
El programa de las Jornadas ha estado estructurado en 4 mesas de debate, estando el alcalde en la relativa a `Cambio Climático y agua, un reto común´ , una mesa moderada por el secretario de estado para la energía, José Domínguez, en la que también han intervenido los regidores de Santander Gema Igual y de Sevilla, Juan Espadas.
La apuesta ambiental como un área transversal en las políticas municipales y la estrategia de sostenibilidad de Emasagra han centrado los ejes de la intervención del alcalde, unas palabras que el primer edil ha arrancado refiriéndose a la calidad del agua en Granada “entre las mejores del país utilizadas para abastecimiento” y a la vinculación histórica de nuestra ciudad con este recurso vital.
Al hablar de la calidad del agua, ha recalcado la `calificación´ de Granada, ciudad donde “se está midiendo la huella hídrica para que todo lo que tenga que ver con el servicio se haga con criterios de sostenibilidad ambiental y compromiso social”.
Seguidamente el alcalde ha hecho mención del modelo de gestión de la empresa, Emasagra, “en un contexto de desarrollo sostenible centrado en instaurar y promover actuaciones y medidas para responder a los problemas de los recursos hídricos, la lucha contra la contaminación o el cambio climático y la necesaria protección y regeneración del medio natural”.
En este apartado ha aludido al “cambio de paradigma de las depuradoras a las biofactorías”; así como apuesta por la máxima transparencia en la información al usuario y la política de bonificaciones en las tarifas para atender las necesidades de las familias.
Asimismo ha hablado del desarrollo e impulso de “servicios inteligentes asociados a toda la cadena de valor del agua, que engloba desde la adopción de soluciones técnicas que ayudan a la gestión de las fuentes, a la gestión predictiva de las aguas pluviales o la lucha contra el fraude”.
En la misma línea se ha referido a la implantación de la huella de carbono para controlar y reducir las emisiones a la atmósfera; a la Biofactoría Sur, como ejemplo de generación de energía eléctrica para el autoabastecimiento y a otros proyectos previstos y en marcha para lograr mayor eficiencia energética, proteger el medio natural o implantar sistemas de gestión socialmente responsables.
En sus palabras, “estas y otras acciones han reducido nuestro consumo energético, mejorado la calidad del servicio, al tiempo que hemos aumentado la producción de energías renovables, tanto procedentes de la energía hidroeléctrica como de la cogeneración de nuestras depuradoras”.