Violencia de Género
Campañas de sensibilización
Campaña 2025: La violencia digital es violencia real
La violencia machista no se limita sólo a espacios físicos como discotecas, estadios de fútbol o domicilios; también se ejerce en un lugar sin paredes ni puertas: Internet y, especialmente, en las redes sociales. Aunque cambie el escenario, la violencia es la misma y debe ser reconocida y combatida en todos los ámbitos.
Según estudios:
El 80% de las mujeres que utilizan Internet han sufrido algún tipo de violencia digital, que incluye acoso en redes sociales, difusión no consentida de imágenes íntimas, control a través de dispositivos electrónicos y acoso digital.
En relación con la violencia machista, el uso de las redes sociales y las aplicaciones de mensajería instantánea ha facilitado que los agresores puedan ejercer un control aún más invasivo sobre sus parejas, puesto que pueden monitorear constantemente sus actividades en línea, acosarlas o difundir información privada de forma rápida y masiva.
Fuera del ámbito de la pareja, también se han observado formas de violencia de género relacionadas con las nuevas tecnologías. Basta citar algunos ejemplos de ciberviolencia, como son el ciberbullying, el grooming, la sextorsión o el trolling.
Otras formas delictivas tradicionales han adoptado manifestaciones tecnológicas, como la explotación sexual en línea o la prostitución, así como la trata de personas con fines de explotación sexual, que pueden tener graves consecuencias para las víctimas, como la disminución de la autoestima, ansiedad, depresión e, incluso, pensamientos suicidas.
La dimensión digital de la violencia contra las mujeres y niñas abarca una amplia gama de actos en el ciberespacio o a través de la tecnología, que forman parte del continuo de violencia que experimentan por razones relacionadas con su género y que constituyen manifestaciones tan dañinas o más que otras formas de violencia machista. En este sentido, cabe destacar la existencia de textos que aluden a la prevención y la lucha contra el sexismo y los discursos de odio sexista como, por ejemplo, la Recomendación no vinculante CM/Rec (2019) del Comité de Ministros a los Estados miembros para prevenir y combatir el sexismo, que incluye una sección dedicada al discurso de odio sexista en línea y la Recomendación General Política de la Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia (ECRI) sobre la lucha contra el discurso de odio.
Esta campaña habla el mismo idioma que el problema. Usa el lenguaje digital (emojis, hashtags, nombres de redes, expresiones virales) para exponer cómo la violencia se ha camuflado en la cultura de Internet. Por eso, cada pieza toma elementos cotidianos del mundo digital y los resignifica para hacer visible lo que solemos normalizar o minimizar.
“No es trend, es violencia machista.” Denuncia cómo el machismo se disfraza de humor, de reto viral, de “contenido”. Lo que algunos llaman entretenimiento, para muchas mujeres es hostigamiento.
“El machismo se camufla en emojis.” Pone el foco en la sutileza de la violencia digital: mensajes cargados de ironía, emojis usados para ridiculizar o sexualizar, bromas que hieren bajo la apariencia de ligereza. Porque muchas agresiones no gritan, sonríen.
“De red social a red flag”. Muestra cómo los espacios que deberían servir para conectar se convierten en lugares de control, acoso y miedo. Lo que empieza como una notificación termina como una señal de alerta.
La difusión de esta campaña se hará mediante redes sociales, MUPIs físicos y digitales, cartelería que se enviará a centros municipales y entidades y roll-up.
Vídeo de la campaña de sensibilización:
Cartel de la campaña de sensibilización:
A continuación, puede consultar la galería de imágenes:
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