RINCÓN DEL ASPIRANTE (600).(Por José Fernández. 18454)
Un número más, un artículo más y una ilusión más que transmitir desde aquí. La Navidad se acerca y ella lleva también consigo el germen de la ilusión y la esperanza. Desde estas líneas deseo que en el próximo 2002 veáis todas vuestras ilusiones cumplidas y que sea para todos un año perfecto en todos los sentidos.
Hoy este Rincón del Aspirante no os va a hablar de nada accesorio o complementario a los Aspirantes, sino precisamente de lo básico, no sólo para los Aspirantes o 600, sino también para los Voluntarios con más tiempo de permanencia en la Agrupación. Esto que es básico y que debe ser la llama de nuestra integración en nuestra AVPC es la
ILUSION. Sí, la
ilusión, cosa que en los tiempos que corren se está perdiendo en multitud de ámbitos. Nuestro voluntariado de emergencias debe nutrirse de la ilusión de cada uno de nosotros por hacer algo por los demás y por nuestra ciudad. Nuestra única recompensa es el saber que hemos actuado correctamente, el ver que la tarea encomendada la hemos realizado bien y el comprobar los efectos que esto tiene sobre los demás.
Una de las cosas que más me puede impactar como Voluntario es encontrar a una persona desaparecida o a un niño perdido. Por más que lo he intentado, especialmente en los Servicios del Corpus, nunca lo he conseguido. Imagino la gratitud y la alegría de los familiares de la persona desaparecida y me parece que esa sería una recompensa más que suficiente. Sí, creo que una de las ilusiones de un Voluntario debe ser ésa: ver su recompensa en el saber hacer bien su tarea, para la que debe formarse y comprobar en los demás las consecuencias positivas de su actuación.
Existen otras muchas más, pero para mí es la básica y por la que lucho día a día en esta Agrupación.
Desde aquí os deseo en nombre de toda la Sección de Administración e Información (2) y en el mío propio unas FELICES NAVIDADES Y PRÓSPERO AÑO 2002.