Cinco minutos en el CECOP
El pasillo esta oscuro, nadie ha encendido aun la luz.
Elevas un poco la mano derecha y la acercas al interruptor para dar la luz, al fondo las puertas cerradas aparecen ante ti. Recorres el pasillo como tantas otras veces, abres la puerta de la oficina primero y por ultimo, la del Cecop. Entras, compruebas el contestador, hoy no hay mensajes, ni fax, lo desconectas, ya esta el teléfono operativo para recibir llamadas, enciendes los equipos de radio, “ Buenas tardes, a partir de estos momentos GR-0 queda en 10-8”, te giras en silencio, dispuesto a cruzar de nuevo el pasillo y bajar las escaleras de caracol, para reunirte abajo con los compañeros, mas, de pronto, te paras, en la misma puerta, en el marco, dejando que la mirada recorra lenta, pausadamente, cada pared de la pequeña estancia, las estanterías, los equipos, las linternas, el micrófono cisne que tantos servicios ha compartido, y entonces, solo entonces, te das cuenta. Sientes como late, como vive, como respira, aquel pequeño espacio que estas observando.
Lo sabes, ya no vas ha bajar, así que mejor te sientas, has descubierto algo nuevo, y hasta que no llegues al fin, no puedes parar.
Buscas el cenicero, sabes que hay uno, en alguna parte, y enciendes ese cigarrillo, que sin lugar a dudas el jefe cuando llegue notara que se ha fumado allí.
Estas en el corazón de la sección cinco, y es sin duda los corazones de todos los voluntarios de esa sección los que, si prestas atención, se sienten palpitar al entrar, ellos que trabajan desde ese micrófono, para que los servicios salgan como tienen que salir, para que las comunicaciones sean lo mejor posibles, para que siempre todos los compañeros tengan una voz que les de una respuesta cuando la necesitan.
La sección cinco…, telecomunicaciones y vehículos. Sentado en la silla verde, observaba los equipos, las emisoras base, las de UHF y las de VHF, y los equipos portátiles, compañeros de fatiga, durante los servicios, ese lazo invisible que nos une a todos, y en el centro, coordinando que todas las comunicaciones funcionen bien, el operador de radio, sentado ahí, en su silla verde, desde el Cecop.
Los voluntarios de la sección cinco son los encargados de que las comunicaciones funcionen correctamente, para ello, no solo deben estar preparados para estar al frente de un Cecop durante un servicio, sino que deben encargarse también del mantenimiento de todos los equipos: emisoras, portátiles, repetidores, e incluso son responsables del mantenimiento de las antenas. En pocas palabras, sección cinco significa transmisiones, en todo el sentido que esta palabra abarca.

¡Ring,Ring! Suena el teléfono. Como tantas otras veces.
El también forma parte del trabajo de ese operador de radio que se queda en esa habitación, con sus dos estanterías, repletas de portátiles, linternas amarillas, con sus respectivos conos rojos. Cuantas veces, a lo largo del servicio se ha contactado con Policía Nacional, Policía Local, 061, CECEM, Bomberos, o algún particular; Cuantas veces han sonado esas notas, en el mismo instante que te estaban hablando por otra u otras emisoras. ¡ El teléfono... ¡
Lentamente, apaga el cigarro en el cenicero, mientras, con la mirada recorría los objetos esparcidos sobre la mesa: el lapicero, con varios bolígrafos de distintos colores, un taco de folios blancos, para tomar notas durante los servicios, el manual de transmisiones, por si en algún momento surgía alguna duda...
Tras la persiana verde, a juego con la silla, podía ver los vehículos que estaban en la puerta, blancos y naranjas, el color del voluntariado de protección civil, junto al azul del uniforme, destacaban entre los demás de la calle, los estaban revisando para el próximo servicio.
Los vehículos, la otra tarea de la sección cinco.
Es su misión que estos estén en perfecto estado, para que durante los servicios no surjan problemas. Por ello, deben realizarse las pertinentes revisiones, llevarlos al taller, en caso de ser necesario, limpiarlos, controlar que las carpetas con los papeles de cada vehículo estén en orden: seguro, listado de voluntarios, partes de Km.,... etc.
En definitiva, todo aquello que atañe a los vehículos, es responsabilidad de este grupo de voluntarios.
Sección cinco, telecomunicaciones y vehículos, con tan solo dos palabras se define esta sección, mas su trabajo no es tan fácil de explicar en dos palabras, son tantos los pequeños detalles que deben controlarse...
Con una media sonrisa dibujada en el rostro se levantó, y dirigiendo una última mirada al Cecop antes de cruzar la puerta, se encaminó con paso firme hacia las escaleras, al final del pasillo, mientras encendía otro cigarrillo, este se lo fumaría en la calle, mientras los compañeros revisaban el aceite, el agua, las luces... él revisaría las carpetas y cambiaria los partes de Km.
Aun quedaban muchas cosas que hacer aquella tarde.
La sección 5