Desde 1987, la labor desempeñada por la Agrupación de Voluntarios de Protección Civil, se ha caracterizado por la completa disponibilidad y dedicación de los miembros que la componen.
En la actualidad, no se concibe la Protección Civil, sin la participación desinteresada de las mujeres y hombres, que haciendo de su tiempo libre, un compromiso de ayuda a los demás, canalizan sus esfuerzos, a través de este colectivo, como medio de participación ciudadana en las tareas de prevención y protección de las emergencias que pudiesen surgir en el municipio.
Como todos los comienzos, los de la Agrupación de Voluntarios de P. C., no fueron fáciles, pocos medios, falta de estructura organizativa, poca formación especifica.
Sin embargo la apuesta decidida del Ayuntamiento de Granada, del Servicio Contra Incendios y Protección Civil, así como la labor encomiable de la Jefatura de la Agrupación, han hecho que en estos quince años, la realidad diste mucho de aquellos días en que con el único vehículo disponible, y eso sí, con el esfuerzo y la ilusión de todos había que cubrir todas las actuaciones demandadas.
Hoy afortunadamente, se cuentan con más medios y recursos, mayor formación y una estructura consolidada, pero lo que afortunadamente no ha cambiado, es la ilusión y la entrega que todos y cada y uno de sus miembros, desde la Jefatura, a la última persona incorporada a la Agrupación ponen en el trabajo desempeñado.
Este Ayuntamiento, está en deuda con la AVPC., porque no se concibe una actividad deportiva, un espectáculo, una carrera, en definitiva cualquier actividad que concentre masas, en que no esté presente la Agrupación, al igual que en las muchas circunstancias de emergencias producidas en Granada, y que como auxiliar del Cuerpo de Bomberos, de Policía Local, o de cualquier servicio Sanitario, han desempeñado una labor digna de elogio y gratitud.
Nuestro agradecimiento y felicitación, a todos los componentes de la Agrupación de Voluntarios de Protección Civil, así como nuestros mejores deseos para que dentro de otros quince años, podamos reunirnos con la misma ilusión que lo hacemos ahora.
Antonio Rodríguez Franco
Jefe del Servicio Contra Incendios y Protección Civil
No es fácil escribir un artículo dedicado al 15º Aniversario de esta Agrupación de Voluntarios, y no es fácil intentar plasmar en unas líneas su creación, su puesta en funcionamiento, su desarrollo, su andadura, su vida, su espíritu, su filosofía, etc., en definitiva, todo este tiempo, que para unos es una anécdota en sus vidas, para otros es la entrega de los mejores años de su vida.
Nosotros hemos recogido el testigo de los Zapadores-Bomberos Voluntarios, aquellos granadinos inquietos y solidarios, que aunque con escasa formación arriesgaban sus vidas por su entrega a la ciudad. Pertenecían a muy diversas profesiones: silleros, zapateros, mecánicos, carreteros, jardineros, hojalateros, picapedreros, canteros, dependientes de comercio, cerrajeros, constructores de carruajes, sombrereros, camareros, talabarteros, chocolateros, carpinteros, etc., y nos precedieron en el primer cuarto del siglo XIX (1821). Ellos fueron la simiente del actual Cuerpo de Bomberos, el más antiguo de España y uno de los primeros de Europa. Granada fue pionera a nivel nacional en la preocupación del servicio humanitario que realizan los bomberos, convencida de los relevantes servicios que esos hombres podían prestar a la ciudad y sus habitantes.
Algo debía permanecer latente en la sociedad granadina, a pesar de los años transcurridos desde su profesionalización a mediados del siglo XX. Cuando en Marzo de 1987 aparecía en la prensa un anuncio en el que se instaba a todos los ciudadanos de Granada interesados en formar parte de la Agrupación de Voluntarios de Protección Civil para que realizaran una solicitud dirigida al Ayuntamiento, y ser seleccionado para realizar y superar el Curso Básico en materias de Protección Civil, la respuesta desbordó con creces las previsiones. Más de 250 solicitudes de personas y asociaciones estaban interesadas en pertenecer al Voluntariado de Protección Civil. Al igual que hace un más de un siglo existía una gran variedad de profesiones u ocupaciones en las solicitudes: estudiantes, opositores, desempleados, licenciados en Derecho, Medicina, Enfermería, Ciencias, Empresariales, Filologías, trabajadores autónomos, empleados de comercio, personal de distintas administraciones, peluqueros, empleados de banca,delineantes, albañiles, pintores, auxiliares de clínica, etc.
No había transcurrido un mes, y nuestro Ayuntamiento reunido en Pleno, aprobó la creación y el borrador de reglamento de organización y funcionamiento de la Agrupación de Voluntarios de Protección Civil; era un 18 de Abril de 1987, y un 30 de Abril se firmaba el Convenio de colaboración con la Junta de Andalucía. Mientras esto ocurría, se realizaba el primer Curso Básico de Protección Civil entre el salón de actos del Cuartel de la Policía Local en El Rasillo y el salón de actos del Centro de Seguridad e Higiene en Armilla, debido al nº tan elevado de seleccionados: sobre 100 alumnos.
Los años siguientes se dedicaron a afianzar los cimientos de la Agrupación desde el S.C.I. y PC. Debido a lo dilatado en el tiempo, algunos desistieron, otros, encontraron su puesto en otro sitio, otros perdieron el contacto, pero otros insistían acercándose por el Parque Norte por si había noticias, o se ofrecían a Antonio Rodríguez Franco cuando se lo encontraban por la calle o en distintos lugares. Querían ir teniendo reuniones, creando archivos, recopilando datos, etc.
Estos ofrecimientos no cayeron “en saco roto” y por fin pasado un tiempo se nos ofreció la oportunidad de comenzar en las antiguas dependencias del Parque Norte. Empezamos con casi nada, siendo pocos Voluntarios (apenas 4 o 5), con pocos medios o casi ningunos, pero con mucha ilusión y ganas de tirar hacia delante con este proyecto. Hasta llegar al día de hoy...
Así que antes de afrontar el incierto futuro hay que echar la vista atrás, tomar nota de lo bueno y de aprender de los errores para corregirlos.
El camino no ha sido fácil, también es cierto que nadie nos dijo que lo sería, pero algunas veces ha sido mas difícil de lo que nos hubiese gustado, unas veces por motivos externos, - los cambios de Corporación - que hacen empezar casi de cero cada cuatro años, otros a la lentitud de la administración, su burocracia, la economía, pieza clave para su andadura, etc. Otras veces, ha sido debido a motivos internos, hemos tenido momentos malos o de tensión entre nosotros en varias ocasiones, todo hay que decirlo. Por un lado, por nuestra libertad o capacidad de autogestión otorgada por el Jefe del Servicio, con muy buen criterio, ya que desde el principio, creyó en nuestra estructura jerárquica interna, que llevó en ocasiones a algunos Voluntarios/as a creerse más que otros, no aceptando las normas, queriendo tener muchos deberes y pocas obligaciones, quizás, porque nunca supieron la razón del por qué ingresaban aquí. Quizás no encajaban en otro sitio, y aquí se les abrieron las puertas tendiéndoseles una posibilidad que en otros sitios se la habían negado.
Por otro lado, oscuros intereses que no tenían nada que ver con la realidad y filosofía de este voluntariado, han creado fricciones y malestar entre nuestro colectivo; en otras ocasiones estas dificultades han sido motivadas por la propia exigencia de realizar un trabajo bien hecho, voluntario pero profesional.
Junto a esto, nos encontramos con profesionales y personas que no comprenden que con nuestro tiempo libre podamos entregarnos a realizar una serie de tareas de forma altruista y gratuita, ya que cada uno dedica su tiempo como piensa que es mejor. Puede que ellos no hagan nada en su tiempo libre de lo que no puedan sacar algo a cambio; son opciones personales que hay que aceptar libremente y con respeto, quizás si nos conociesen de una forma cercana al menos nos entenderían.
De todas las funciones que se desarrollan en nuestra actividad y por la que más se nos conoce es por los servicios de carácter preventivo en los que junto a otros Servicios Operativos de Urgencia (Policía Local, Bomberos, Policía Nacional, 061/EPES, Guardia Civil, etc ) velamos para que los demás se diviertan o lo pasen bien en las mejores condiciones posibles. Normalmente en actuaciones organizadas desde el Ayuntamiento o con colaboración municipal, sin distinción de raza, confesión o condición social, como por ejemplo en la Cabalgata de Reyes, en la Romería de San Cecilio, Dispositivo de Semana Santa, Día de la Cruz, Corpus y Real de la Feria, Campañas Estivales, Fiestas en los Barrios, Actos de la Virgen de las Angustias, Acontecimientos Deportivos organizados o patrocinados por el PMD (Día de la Bicicleta, ½ Maratón, Carrera Nocturna de la Suerte, etc), actos y concentraciones de carácter cultural ( conciertos, pirotécnicos de la OCG, pasacalles, etc) y tantos y tantos...
Pero si además surge la emergencia, allí estamos siempre dispuestos, alertados casi a la par del resto de servicios, abandonando lo que estemos haciendo, sacrificando lo particular, incluso lo familiar por el interés colectivo, dispuestos a entregar la vida por salvar otra. Ya se trate de un gran incendio, de un incendio forestal, de inundaciones por lluvias intensas, de vientos fuertes, de apagones o cortes de fluido eléctrico generalizados, movimientos sísmicos. Estamos dispuestos a salir fuera del territorio nacional si fuese necesario, también nos encuentran en evacuaciones de centros de pública concurrencia, atentados terroristas, ayudando a la Policía Local, al Cuerpo de Bomberos, al 061/EPES, etc., en donde demostramos la formación adquirida de forma callada pero sistemática, y a la que se le dedica gran parte del pequeño presupuesto anual que tenemos asignado. Esta formación cualifica a nuestros Voluntarios/as y aun siendo una organización joven comparada con otras de mucha solera, nos hemos sabido ganar la consideración y el agradecimiento de muchos ciudadanos, instituciones públicas y privadas, distintas administraciones, asociaciones de distinto carácter, cofradías y hermandades, empresas y de distintos colectivos.
Con todo esto nos hemos ido formando, madurando, consolidando, perfeccionando en nuestras actuaciones, enriqueciéndonos, en definitiva, adquiriendo experiencia que nos ayuda en el día a día y, a su vez, hemos ido solicitando que se nos mejoren nuestros recursos, pero no por egoísmo personal sino para dar una mejor calidad de servicio público a nuestra ciudad y sus gentes, en definitiva a Granada.
Sin apenas darnos cuenta, aunque para algunos en ocasiones de forma frenética, hemos ido cumpliendo los objetivos que nos marcamos al ingresar, ya han pasado 15 años, 15 años de ilusión, 15 años de actividades, 15 años de servicio, 15 años de entrega, 15 años de trabajo, 15 años por los que han pasado más de 500 hombres y mujeres de Granada, verdaderos protagonistas y alma de este proyecto de incorporación de los ciudadanos a las tareas de Protección Civil. No queremos olvidarnos de la personas que lo impulsaron, que nos ayudaron en nuestros inicios, fuera incluso de sus tareas y horarios laborales en el Servicio Contra Incendios y que en la actualidad continúan ayudándonos. Son Antonio Rodríguez Franco, Juan Legaza Sánchez y Juan de Dios Fajardo Veredas.
Muchos compañeros de los que ingresaron permanecen y otros se han marchado para ocupar su sitio en la sociedad pero, con una sensibilización, una formación y una forma de pensar en la seguridad integral distinta al resto de la sociedad. No estamos todos, muchos se quedaron en el trayecto -a los que recordamos con cariño- pero precisamente esto hace que la Agrupación tenga vida, que sea un asociacionismo libre, comprometido y vivo que hasta ahora ha hecho y va a seguir haciendo posible este proyecto de incorporación de los ciudadanos a las tareas de Protección Civil.
Tampoco quiero olvidarme de las Agrupaciones de Voluntarios de Protección Civil de otros municipios de nuestra provincia que nos han prestado ayudado en estos años en numerosos servicios, unas con más y otras con menos antigüedad, pero todas igual de importantes.
Por último hay que resaltar la labor de los Voluntarios/as que actualmente hacemos posible que este proyecto siga cumpliendo con sus objetivos e igualmente que día a día “ la llama del Voluntariado” continúe encendida en esta Agrupación, recordando siempre que:
“NADA HAY MÁS FUERTE QUE
EL CORAZÓN DE UN VOLUNTARIO/A”
José Miguel Ruíz Ruíz
Estimados amigos y compañeros.
Desde la gran distancia que nos separa, 165 Km. nada más y nada menos, Josemi me pide que haga una breve reseña de mi fugaz paso por la AVPC de Granada.
Debería contar batallitas de los tiempos heroicos en los que nos reuníamos en un altillo del Parque Norte, cuando no se contaba más que con una tabla encima de unos bloques, cuando bostezar era molestar en algunos sitios, etc., etc., etc.
Sin embargo no hablaré de eso ya que en aquellos tiempos yo no pertenecía a la AVPC de Granada. Entonces, e incluso antes, yo colaboraba con la REL, Radio Emergencia Local, y realicé servicios en el Corpus cuando Protección Civil era una Nissan Vanette que prestaban los Bomberos. Cuando contarle a alguien que hacías eso sin cobrar era causa de risa o cuando menos incredulidad (en esto hemos avanzado más bien poco en estos tres lustros), y cuando Protección Civil era un vago recuerdo de algo raro que había en determinados campos de fútbol del mundial de 1982.
Desde esos tiempos remotos hasta hoy ha llovido mucho. Cáspita, ahora caigo en que incluso hay agua en el río Genil lo que no siempre pasó. Como decía, hoy recién acabados los servicios de la Semana Santa, cuando Protección Civil de Granada posee una Nissan Vanette (la misma que en mis tiempos), un todo terreno, una ambulancia, un coche “patrulla”, varias motos y una cantidad de material más que apreciable, además de una gente dispuesta a sacrificarse por un público que muy raramente sabrá apreciar los que se le ofrece gratis, lo más importante es precisamente esto último.
Lo más importante es la gente de todo tipo que aún en los tiempos que corren se decide a vestirse de una forma peculiar y acudir a servicios no siempre agradables sin importarles lo que los demás piensen de ellos, sin importarles los agravios comparativos con otros servicios públicos, sin importarles las molestias que inevitablemente les ocasionan los diferentes jefes y sin embargo compañeros, sin importarles en fin que en esta sociedad tan individualista que está acostumbrada a que todos los servicios gratis sean además obligatorios.
A esta gente tan maravillosa mi más absoluto respeto y admiración, y un recuerdo emocionante a todos aquellos que fueron y no están ahora y a aquellos que, sin ser compañeros han ofrecido su vida a los demás, como sucedió hace pocos días en Tenerife.
GRACIAS
Antonio Padilla Castro
Jefe del Servicio Local de Protección Civil del Ayuntamiento de Roquetas de Mar (Almería) y antiguo miembro de la AVPC de Granada (18055).