Como en todos nuestros números, no queremos dejar de incluir en éste un artículo sobre tema sanitario. Hemos pensado que, en este caso, no estaría de más el hacerlo sobre un tema tan importante como la asepsia y desinfección, las cuales constituyen nuestra principal arma de defensa contra posibles contagios, infecciones, etc., a los que podemos quedar expuestos a la hora de atender un servicio de tipo sanitario. Además, ambas facetas suponen una garantía de actuación y de seguridad de cara al paciente, por lo que no pueden ser descuidadas bajo ningún concepto y en ningún momento. Una vez más, por su claridad en la exposición, extraemos este artículo de las páginas 168 a 176 del Manual Cruz Roja de Primeros Auxilios, editado por El País Aguilar, en 1999.
ASEPSIA Y DESINFECCIÓN.
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Los gérmenes son elementos vivos microscópicos que nos rodean. De acuerdo con la manera en que afectan a nuestra salud, hablamos de gérmenes simbióticos, cuando conviven con nosotros y no nos provocan ningún tipo de proceso infeccioso, y de gérmenes patógenos, cuando una vez que están dentro de nuestro organismo, se desarrollan y provocan procesos infecciosos. |
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Algunos conceptos.
Los gérmenes pueden dividirse en:
-Bacterias: seres unicelulares que viven aislados y provocan enfermedades tales como el cólera, la tos ferina, tétanos, tifus, tuberculosis, etc.
-Hongos: seres pluricelulares que tienden a agruparse provocando enfermedades conocidas como micosis.
-Protozoos: son el primer escalón de la vida animal; son seres unicelulares, mayores que las bacterias, entre ellos, las amebas y los esporozoos. Provocan enfermedades como la malaria o el paludismo.
-Virus: son seres vivos, muy pequeños, lo que hace que para su observación se requiera el microscopio electrónico. Para reproducirse se han de introducir en otro organismo (célula), provocando enfermedades tales como la gripe, la viruela, poliomielitis, rabia, sida, hepatitis...
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La introducción de estos gérmenes en nuestro organismo se puede hacer a través de un orificio natural (boca, nariz...) que no se encuentre en óptimas condiciones (resfriado, sequedad...), o bien a través de la piel, por una lesión o herida.
INFECCIÓN:
Es la penetración de microorganismos patógenos en el interior del cuerpo humano, a través de una puerta de entrada (herida, boca, nariz,...) que lesionan el organismo mediante toxinas. Por eso hay que tener cuidado con la higiene de las vías de entrada (limpieza de dientes y boca, limpieza de las heridas).
Si, a pesar de ello, los gérmenes entran en el organismo, se desarrollan unos procesos de respuesta para eliminar el llamado proceso de infección, que en algunos casos da lugar a la formación de un exudado cremoso, denso, homogéneo, generalmente de color amarillento, amarillento-verdoso o rojizo y a veces verde o azul, llamado
pus.
Sepsis: Es la situación provocada cuando los gérmenes y las toxinas que éstos segregan llegan al torrente circulatorio, de manera que se reproducen en la sangre y se reparten por todo el organismo.
Asepsia: Significa ausencia de sepsis, es decir, ausencia de gérmenes patógenos.
Por su diversidad, en la prestación de los primeros auxilios sólo podemos actuar sobre los gérmenes que se introducen a través de la piel, o sea, evitando la infección que pueda producirse por una herida, y disminuyendo el riesgo de infección de la persona que presta la atención.
El resto de infecciones quedan cubiertas con las vacunaciones que, por norma, han tenido lugar desde el nacimiento, dentro de las campañas de vacunación integradas en el Plan de Salud.
Síntomas:
Los síntomas de infección que puede presentar una herida son los siguientes:
· Inflamación de los bordes.
· Enrojecimiento del contorno de la herida.
· Calor local.
· Dolor.
· Sensación de pinchazos en la herida.
Si la infección está avanzada:
· Exudado en la herida de color amarillo-verdoso (pus).
· Fiebre.
· Malestar general.
MÉTODOS DE DESINFECCIÓN Y ESTERILIZACIÓN.
Antisépticos: son sustancias que destruyen los gérmenes, los más comunes son:
-Yodo: antiséptico que, una vez aplicado, sigue actuando debido a su fijación en los tejidos. Podemos encontrarlo en dos presentaciones:
-Alcohol yodado: se utiliza sólo en superficies de piel íntegra, de color oscuro; por evaporación del alcohol puede modificar su concentración y, con ello, provocar un efecto irritante en la piel o algún tipo de alergia.
-Povidona yodada: se puede utilizar sobre las heridas y mucosas. También es de color oscuro, aunque menos que el anterior. No se altera por evaporación, siendo, por tanto, más estable; provoca menos complicaciones. La coloración que deja sobre los tejidos se puede eliminar muy fácilmente.
-Alcohol 70º: el alcohol de 70º es mucho más desinfectante que el de 96º. A causa de la irritación y desvitalización que provoca, no es recomendable su utilización en las heridas, pero sí en superficies y en las manos del socorrista.
-Clorhexidina: antiséptico incoloro que puede ser utilizado en heridas y mucosas.
-Agua oxigenada: es un buen hemostático (ayuda a la coagulación de la sangre en las heridas). Hay que mantener el frasco bien tapado para evitar que se desnaturalice, perdiendo su eficacia.
-Mercurocromo: antiséptico de color muy intenso y de fuerte fijación. Su uso en socorrismo es poco aconsejable por la tinción de las heridas que provoca.
-Jabón líquido ácido: por su acidez impide el desarrollo de los gérmenes. Es muy estable, no tiene caducidad y está al alcance de todos.
ESTERILIZACIÓN.
Métodos que podemos utilizar para eliminar los gérmenes de los objetos que tendremos que manejar (tijeras, pinzas, etcétera).
-Ebullición: inmersión durante veinte minutos como mínimo en agua hirviendo. Inconveniente: la disponibilidad, el tiempo de espera y su posterior enfriamiento.
-Flameado: flamear el instrumental con alcohol dentro de un recipiente. Inconveniente: el posterior enfriamiento y la pérdida de filo en las tijeras.
-Formol sólido: mantener el material que se va a emplear en un recipiente durante un mínimo de veinticuatro horas. Inconveniente: las posibles reacciones urticantes sobre las heridas.
INFECCIONES GRAVES.
-Infección por tétanos: esta infección está provocada por un microbio (Clostridium Tetani) anaerobio, es decir, que vive en ambientes pobres en oxígeno.
Hay que destacar la creencia de que únicamente puede transmitirse por heridas producidas por material oxidado o por exposición a heces de animales; todas las heridas están expuestas a la infección, sobre todo las sucias y las contusas.
El microbio, una vez que ha entrado en el organismo, se reproduce y libera una sustancia tóxica que afecta primordialmente al sistema nervioso (neurotoxina), provocando calambres musculares, espasmos y contracciones bruscas de la musculatura, primera alrededor de la herida y luego se generaliza por todo el cuerpo.
La muerte por esta infección es por parálisis de la musculatura respiratoria, que provoca la asfixia y/o paro cardiaco.
Prevención: la prevención de esta enfermedad se logra mediante la vacunación antitetánica (administración de gérmenes vivos atenuados o muertos, para que nuestro organismo se estimule y produzca anticuerpos), con lo que se consigue la inmunización activa y específica.
-Infección por el VIH: esta infección está provocada por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana, y cuando se desarrolla, crea el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), que es la pérdida de la capacidad del sistema inmunitario, dejando a la persona expuesta a cualquier infección.
El virus entra en el interior de unas células del sistema inmunitario (linfocitos T4), invadiéndolas. Así puede permanecer durante un período de tiempo, sin presentar ningún síntoma (portador asintomático), o puede multiplicarse destruyendo las células invadidas e invadiendo otras, dejando el organismo con una incapacidad de respuesta del sistema inmunitario que favorece la aparición de infecciones llamadas oportunistas, determinadas formas de cáncer y determinadas lesiones del sistema nervioso.
Transmisión: el virus se transmite por:
· Contacto sexual.
· Uso compartido de agujas, jeringuillas y objetos contaminados.
· Transfusión sanguínea e infección de productos sanguíneos (plasma, sueros).
· Por vía placentaria de la madre contaminada al feto, durante la gestación o en el parto.
Cómo no se transmite el virus:
· Vía aérea.
· Vía digestiva.
· A través de las lágrimas, sudor, saliva y orina.
· Situaciones corrientes de la vida diaria (dar la mano, compartir una habitación, comer juntos, toser, etcétera).
Medidas de prevención:
· Uso de preservativo en las relaciones sexuales.
· No compartir agujas ni jeringuillas.
Cuando se realiza una atención sanitaria hay que tomar la precaución de:
· Lavarse bien las manos antes y después de la actuación con un accidentado.
· Si es posible, protegerse las manos con guantes o una bolsa de plástico.
· Utilizar, como norma, material de un solo uso (gasas) previamente esterilizado.
· Esterilizar el material metálico por algún método de los anteriormente descritos.
· Después de utilizados, limpiarlos con agua y jabón y desinfectarlos.
-Infección por hepatitis B: Esta infección está provocada por el virus B de la hepatitis, que cuando se desarrolla origina una inflamación del hígado, pudiendo dejar lesiones permanentes.
Transmisión: el virus se transmite por:
· Contacto sexual.
· Uso compartido de agujas, jeringuillas y objetos contaminados.
· Transfusión sanguínea e infección de productos sanguíneos (plasma, sueros).
· Por vía placentaria de la madre contaminada al feto, durante la gestación o en el parto.
Cómo no se transmite el virus:
· Vía aérea.
· Vía digestiva.
· A través de lágrimas, sudor, saliva y orina.
· Situaciones corrientes de la vida diaria (dar la mano, compartir una habitación, comer juntos, toser, etcétera).
Prevención:
· Vacunación.
· Uso de preservativo en las relaciones sexuales.
· No compartir agujas o jeringuillas.
Cuando se deba realizar una atención sanitaria, habrá que:
· Si es posible, protegerse las manos con guantes o una bolsa de plástico.
· Lavarse bien las manos antes y después de la atención a un accidentado.
· Utilizar, como norma, material de un solo uso (gasas) previamente esterilizado.
· Esterilizar el material metálico mediante alguno de los métodos descritos anteriormente
· Después de utilizados, limpiarlos con agua y jabón y desinfectarlos.
ACTUACIÓN ANTE UN CONTACTO ACCIDENTAL CON SANGRE, LÍQUIDOS ORGÁNICOS O PINCHAZOS ACCIDENTALES.
En caso de este contacto accidental por parte de la persona que presta primeros auxilios, hay que tomar las siguientes medidas:
Contacto a través de la piel:
· Limpieza con abundante agua y jabón.
· Aplicar una solución de povidona yodada o alcohol de 70º lo antes posible, en la zona, durante diez minutos como mínimo.
Contacto a través de las mucosas.
· Limpieza con agua y jabón.
· Lavado con suero fisiológico durante diez minutos.
· Posteriormente hay que contactar con un servicio especializado, para el correspondiente seguimiento.
Se debe recordar que todos, y principalmente el personal socorrista y sanitario, han de mantener actualizado el calendario de vacunaciones (tétanos, hepatitis y otras).