
Para el alcalde, este proyecto permite recuperar para la ciudad un gran espacio verde y poner a la disposición de la ciudadanía “uno de los pulmones más simbólicos e importantes desde el punto de vista histórico y patrimonial, pero también desde la perspectiva del disfrute de los granadinos y granadinas y de quienes nos visitan de un entorno único, patrimonialmente vinculado a esta importante zona hídrica nazarí”. Así, el objetivo de los trabajos es recuperar el aspecto del estanque, dejándolo al aire libre, y crear una gran zona verde en su entorno.
Pilar Aranda, por su parte, ha afirmado que “hoy es un día grande para la Universidad, pero muy especialmente para Granada, porque estamos iniciando la recuperación de Cartuja, un espacio que representa la evolución en la historia a través de restos arqueológicos de la ciudad. En este proyecto se unen patrimonio, cultura, ciencia e investigación, que es como trabaja la universidad, una universidad ciudadana que pretende estar al lado de la ciudad”.
Además, la rectora ha destacado el compromiso del Ayuntamiento y el trabajo de “los investigadores responsables del proyecto, y a los voluntarios del master de arqueología que están haciendo prácticas en la recuperación de acequias medievales en un proyecto europeo”.
Tras agradecer la implicación de la Universidad en este proyecto, el alcalde ha valorado especialmente un modelo de trabajo basado en el acuerdo y la alianza institucional “para hacer ciudad, y para seguir haciendo posible que esta ciudad avance y se desarrolle”. Además, Cuenca ha explicado que la aportación económica del Ayuntamiento, a través de Emasagra, supera el cincuenta por ciento del coste de la intervención.
El primer edil ha destacado además que esta actuación supone el establecimiento de una nueva zona de comunicación “entre el propio Campus universitario y los barrios de la zona norte de la ciudad”, como Cartuja o Casería de Montijo.
Según la Universidad de Granada, con los testimonios conservados y los materiales que hay alrededor del estanque, no se puede descartar que éste formara parte de un complejo residencial perteneciente a la aristocracia nazarí. En concreto, se apunta a que podría tratarse del famoso estanque del que habla en sus poemas el erudito Ibn al-Jatib, visir del rey Muhammad V, constructor del Palacio de los Leones en la Alhambra.