La alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo, ha visitado esta mañana las obras del parque inundable que el Ayuntamiento ejecuta en el entorno de La Bobadilla, en el sector oeste de la ciudad, y que alcanzan el 40 % de ejecución. La actuación transformará un espacio actualmente degradado y residual situado en el borde de la Vega en una gran infraestructura verde destinada a mejorar la protección frente a inundaciones y a generar un nuevo espacio público para el disfrute de los vecinos.
El proyecto, impulsado sobre una superficie cercana a los 40.000 metros cuadrados, cuenta con una inversión próxima a los 2,8 millones de euros financiados a través de los fondos europeos Next Generation EU, con el apoyo de la Fundación Biodiversidad en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, mientras que EMASAGRA asumirá la ejecución de las infraestructuras hidráulicas y conducciones asociadas a la actuación.
El futuro parque inundable actuará como un gran sistema natural de retención y laminación de aguas pluviales, permitiendo recoger y almacenar temporalmente el excedente de lluvia generado durante episodios tormentosos para devolverlo posteriormente de manera gradual y controlada a la red una vez finalizada la tormenta. La actuación se completará con las conducciones e infraestructuras hidráulicas que ejecutará EMASAGRA para conectar el parque con la red de saneamiento, lo que permitirá aliviar la presión que actualmente soporta el sistema en el sector oeste de la ciudad y reducir el riesgo de inundaciones en el entorno de Bobadilla y aguas abajo de la depuradora de Los Vados.
Durante la visita, la alcaldesa ha destacado el avance de una actuación “estratégica para la Granada del futuro”, subrayando que el proyecto permitirá combinar protección hidráulica, recuperación ambiental, regeneración paisajística y creación de nuevos espacios verdes en una de las principales áreas de transición entre la ciudad y la Vega.
“Estamos recuperando un espacio degradado para convertirlo en un gran parque verde preparado para responder a los retos climáticos y mejorar la calidad de vida de los granadinos”, ha señalado Carazo, quien ha añadido que “Granada avanza hacia un modelo de ciudad más resiliente, más sostenible y mejor preparada frente al cambio climático, integrando el agua y la naturaleza dentro de la planificación urbana”.
La actuación se desarrolla entre la GR-30, la línea ferroviaria y el entorno de Bobadilla, en un ámbito actualmente ocupado por terrenos sin urbanización definida y con escaso uso ciudadano. El proyecto permitirá renaturalizar este espacio mediante la incorporación de nuevas zonas verdes, arbolado, recorridos peatonales accesibles, áreas de descanso y láminas de agua integradas paisajísticamente en el parque, reforzando además la conexión ambiental y visual de Granada con la Vega.
Con el fin de evitar la pérdida del patrimonio vegetal existente y favorecer su adecuada integración en el nuevo entorno proyectado, la primera actuación ejecutada ha consistido en el trasplante de 160 ejemplares afectados por las obras a las zonas perimetrales de la balsa y de la alberca dentro de la propia parcela, así como a otros espacios públicos del municipio, contribuyendo de este modo al mantenimiento y refuerzo de la infraestructura verde urbana.
En el marco de la ejecución de la obra ya se ha completado la excavación del vaso de la balsa inundable —el futuro lago artificial del parque— y el desagüe de fondo, mientras continúan los trabajos para la construcción de la arqueta de recirculación. Asimismo, se está avanzando en la ejecución de la alberca destinada a la recirculación del agua de la balsa, cuya terminación está prevista para finales de este mes, y se ha iniciado también la construcción del colector de entrada de agua.
El diseño del parque recupera además elementos tradicionales vinculados al paisaje histórico de la Vega, incorporando la restauración de acequias y la presencia de albercas inspiradas en los sistemas históricos de aprovechamiento y gestión del agua característicos de este entorno agrícola. La intervención busca reforzar la identidad paisajística y cultural del espacio a través de una lectura contemporánea del paisaje tradicional granadino.
La infraestructura incorporará una gran balsa inundable y una alberca integradas en el diseño paisajístico del parque, permitiendo compatibilizar su función hidráulica con nuevos usos ciudadanos, espacios de paseo y zonas de estancia. La actuación contempla además la ampliación y mejora del espacio verde mediante nueva plantación de arbolado, creación de zonas de sombra y recuperación ambiental de un enclave estratégico situado en el borde urbano de Granada.
El futuro parque contribuirá además a favorecer la biodiversidad y generar nuevos espacios de refugio y estancia para fauna y microfauna urbana vinculada a entornos húmedos, integrándose en la futura red de espacios verdes conectados del Anillo Verde de Granada.
La actuación se enmarca en la estrategia municipal de renaturalización urbana y adaptación climática impulsada por el Ayuntamiento, apostando por soluciones basadas en la naturaleza que permitan mejorar la resiliencia de la ciudad, recuperar espacios degradados y reforzar la relación de Granada con su entorno natural y paisajístico. 