6.3. Fases y Niveles de Activación
Fases y Niveles de Activación
6.3.1. Fase de Preemergencia (FASE A)
En esta fase, los Servicios Operativos de Emergencias (Contra Incendios y Salvamento, Policía, Emergencias Sanitarias, etc.) y los Servicios Básicos (Abastecimiento, Saneamiento, Limpieza, Electricidad, Telecomunicaciones, etc.) con sus dotaciones
ordinarias serán capaces de atender las situaciones que puedan darse.
Esta fase se verá complementada con la información recibida a través del Sistema Nacional de Alerta ante Fenómenos Meteorológicos Adversos (Meteoalerta), o de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir en cuanto a información de datos pluviohidrométricos o de presas.
Esta fase también podrá ser adoptada por el Director del Plan, a la vista las informaciones que prevean la posibilidad de ocurrencia de acontecimientos capaces de originar inundaciones.
6.3.2. Fase de Emergencia (FASE B)
En esta fase, tanto los Servicios Operativos como los Servicios Básicos podrán ser requeridos masivamente por lo que habrán de ser reforzados y en determinados casos, movilizarán recursos extraordinarios, propios de dichos Servicios.
El Coordinador del Plan estará informado permanentemente de la situación, e informará a la Dirección del Plan y al responsable de la Comisión Asesora, del estado y de su evolución.
Si la situación se agravara, podrá ser convocada y reunida la Comisión Asesora establecida para este Plan, o si el Director del mismo lo cree oportuno.
Se establecerá un Puesto de Mando Avanzado (PMA) integrado por los máximos responsables de guardia de los Servicios Operativos y de los Servicios Básicos, y bajo la coordinación del responsable del Grupo de Intervención.
Ante esta situación, los Servicios Operativos y los Servicios Básicos movilizarán todos los medios y recursos que dispongan en el ámbito local e incluso comarcal. Podrán ser requeridos medios y recursos extraordinarios de las Administraciones provincial, autonómica y central.
6.3.3. Fase de Normalización (FASE C)
Esta fase no llegará hasta el restablecimiento de las condiciones mínimas imprescindibles para un retorno a la normalidad.
Se llegará a esta situación por resolución de la fase de emergencia, una vez que se han completado las actuaciones prioritarias en protección y defensa de personas, bienes y medio ambiente.
Finalizadas las situaciones de emergencia por inundaciones y sus fenómenos asociados, se plantean los problemas relacionados con el restablecimiento de las condiciones mínimas imprescindibles que permitan una vuelta a la normalidad en las zonas
afectadas.
El Plan en esta fase se mantiene activado en tanto existan en las zonas afectadas carencias importantes en sus servicios esenciales que impidan un retorno a la vida normal.
En estas situaciones corresponderá a la Dirección del Plan coordinar las labores y las actuaciones tendentes a la reposición de los servicios mínimos esenciales para la población.
Una vez programadas e iniciadas las actuaciones de restablecimiento, se procederá a la desactivación del Plan, siempre a criterio de la Dirección del mismo en función de la fase de emergencia.