Comunicado de la Plataforma Contra el Préstamo de Pago. Mayo de 2008
El Día del Libro de 2007, la Plataforma contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas decidió iniciar una campaña de recogida de firmas para que las personas que rechazan el pago de un canon por el préstamo público de libros en bibliotecas pudieran pedir a la Unión Europea la derogación de la Directiva 2006/115/CE (antes Directiva 92/100/CEE), que regula dicho canon. Transcurrido el plazo de un año, la Plataforma contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas comunica que se han recogido en nuestro país cerca de 100.000 firmas que, sumadas a las que se recogieron en anteriores ocasiones, sobrepasan las 335.000.
335.000 personas han rechazado de una manera activa el establecimiento de un canon por el préstamo de los materiales bibliotecarios. La Plataforma contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas quiere mostrarles su agradecimiento, y especialmente quiere dar las gracias a los numerosos bibliotecarios de distintos puntos de España que han difundido la información entre los lectores y han contribuido de manera decisiva a esta recogida de firmas.
Al mismo tiempo, la Plataforma quiere comunicar a todos ellos que va a continuar las acciones y propuestas tendentes a conseguir la anulación de la Directiva 2006/115/CE. Las más inmediatas serán las siguientes:
· Domingo 8 de junio de 2008, a las 11 de la mañana: presencia bibliotecaria en la Feria del Libro de Madrid. Actividades de sensibilización y última recogida de firmas.
· Miércoles 18 de junio de 2008, a las 11 de la mañana: entrega de las 100.000 firmas al Defensor del Pueblo (Paseo de Eduardo Dato 31. Madrid), a quien se le pedirá que inste al Ministro de Cultura a encabezar un movimiento europeo de oposición a la citada Directiva.
· En una fecha inmediata, petición de entrevista al Departamento de Cultura de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), para analizar conjuntamente los perjuicios que supone a la economía municipal la aplicación de la Directiva y promover la presentación de nuevas mociones contra el canon en los Plenos municipales.
· Difusión de dos cortometrajes anti-canon realizados por los colegas italianos, procediendo a su traducción y doblaje para ponerlos a disposición de las bibliotecas interesadas.
· Establecer vínculos con las distintas asociaciones y movimientos organizados en defensa de los servicios públicos, de manera que se pueda reivindicar el carácter público de las bibliotecas desde entornos más globales.
Todos los bibliotecarios defendemos el carácter público y gratuito de los servicios bibliotecarios, especialmente el préstamo. Si persistimos en manifestarlo públicamente, con la palabra y con acciones como las realizadas hasta ahora, pararemos no sólo la Directiva 2006/115/CE sino también la filosofía subyacente que, al introducir la lógica mercantil en un servicio público, podría conducir a la desaparición de las bibliotecas, los únicos lugares donde los libros existen de verdad, viven de verdad. Lejos de las leyes del mercado, de sus imposiciones y exigencias.
SGAE (Sociedad General de Autores Españoles) ataca de nuevo. Escrito y firmadopor José Luis Sampedro, escritor, filósofo y buena gente.
POR LA LECTURA
Cuando yo era un muchacho, en la España de 1931, vivía en Aranjuez un Maestro Nacional llamado D. Justo G. Escudero Lezamit. A punto dejubilarse, acudía a la escuela incluso los sábados por la mañana aunque no tenía clases porque allí, en un despachito que le habían cedido, atendía su biblioteca circulante. Era suya porque la había creado él solo, con libros donados por amigos, instituciones y padres de alumnos.Sus 'clientes' éramos jóvenes y adultos, hombres y mujeres a quienes sólo cobraba cincuenta céntimos al mes por prestar a cada cual un libro a la semana. Allí descubrí a Dickens y a Baroja, leí a Salgari y a Karl Max.
Muchos años después hice una visita a una bibliotequita de un pueblo madrileño. No parecía haber sido muy frecuentada, pero se había hecho cargo recientemente una joven titulada quien había ideado crear un rincón exclusivo para los niños con un trozo de moqueta para sentarlos.Al principio las madres acogieron la idea con simpatía porque les servía de guardería. Tras recoger a sus hijos en el colegio los dejaban allí un rato mientras terminaban de hacer sus compras, pero cuando regresaban a por ellos, no era raro que los niños, intrigados por el final, pidieran quedarse un ratito más hasta terminar el cuento que estaban leyendo.Durante la espera, las madres curioseaban, cogían algún libro, lo hojeaban y a veces también ellas quedaban prendadas.Tiempo después me enteré de que la experiencia había dado sus frutos:algunas lectoras eran mujeres que nunca habían leído antes de que una simple moqueta en manos de una joven bibliotecaria les descubriera otros mundos.Y aún más, años después descubrí otro prodigio en un gran hospital deValencia. La biblioteca de atención al paciente, con la que mitigan las largas esperas y angustias tanto de familiares como de los propios enfermos, fue creada por iniciativa y voluntarismo de una empleada. Con un carrito del supermercado cargado de libros donados, paseándose por las distintas plantas, con largas peregrinaciones y luchas con la administración intentando convencer a burócratas y médicos no siempre abiertos a otras consideraciones, de que el conocimiento y el placer que proporciona la lectura puede contribuir a la curación, al cabo de los años ha logrado dotar al hospital y sus usuarios de una biblioteca con unservicio de préstamos y unas actividades que le han valido, además del prestigio y admiración de cuantos hemos pasado por ahí, un premio del gremio de libreros en reconocimiento a su labor en favor del libro.
Evoco ahora estos tres de entre los muchos ejemplos de tesón bibliotecario, al enterarme de que resurge la amenaza del préstamo de pago.Se pretende obligar a las bibliotecas a pagar 20 céntimos por cada libro prestado en concepto de canon para resarcir -eso dicen- a los autores del desgaste del préstamo.Me quedo confuso y no entiendo nada. En la vida corriente el que paga una suma es porque:a) obtiene algo a cambio.b) es objeto de una sanción.Y yo me pregunto: ¿qué obtiene una biblioteca pública, una vez pagada la adquisición del libro para prestarlo? ¿O es que debe ser multada por cumplir con su misión, que es precisamente ésa, la de prestar libros y lectura? Por otro lado, ¿qué se les desgasta a los autores en la operación?¿Acaso dejaron de cobrar por el libro? ¿Se les leerá menos por ser lecturas prestadas? ¿Venderán menos o les servirá de publicidad el préstamo como cuando una fábrica regala muestras de sus productos? Pero, sobre todo:¿Se quiere fomentar la lectura? ¿Europa prefiere autores más ricos pero menos leídos? No entiendo a esa Europa mercantil. Personalmente prefiero que me lean y soy yo quien se siente deudor con la labor bibliotecaria en la difusión de mi obra.Sépanlo quienes, sin preguntarme, pretenden defender mis intereses de autor cargándose a las bibliotecas. He firmado en contra de esa medida endiferentes ocasiones y me uno nuevamente a la campaña.¡NO AL PRÉSTAMO DE PAGO EN BIBLIOTECAS!
José Luis Sampedro
Si estas de acuerdo, pásalo. Por el placer de la lectura