Semana Internacional de los Archivos 2026
La
Semana Internacional de los Archivos del año 2026 se celebra bajo el lema:
#ArchivosParaLaJusticia: Derechos, memoria y futuros, que tiene por objetivo que los archivos apoyen los derechos, preserven la memoria y construyan un futuro más justo y transparente. Con motivo de participar en esta celebración, el Archivo Municipal dentro de su programación de actividades educativas y culturales ha organizado una exposición temporal
"El Secreto de la Torre Turpiana" ", ubicada en la galería superior del Palacio de los Córdova.
HISTORIA DEL PERGAMINO
El 18 de marzo de
1588 se procedió al derribo del
antiguo minarete de la mezquita mayor nazarí (Torre Vieja, después llamada Turpiana) que obstaculizaba la construcción de la tercera nave en el emplazamiento de la catedral. Los peones “descubrieron” entre los escombros una caja de plomo.
La caja contenía varios objetos: “
una tablita con la imagen de Nuestra Señora en traje ‘egipciana’ [es decir “gitana”], un lienzo que parecía ser la mitad de otro cuadrangular, cortado de esquina a esquina, un hueso pequeño, unas arenitas de color entre azul y negro, y un pergamino enrollado sobre las dobladuras. La caja estaba betunada por dentro y por fuera y todo iba cubierto con otro lienzo corriente a modo de protección.”
El pergamino causó conmoción entre los granadinos porque suministraba noticias concretas sobre san Cecilio quien, según la tradición cristiana, fue uno de los siete varones apostólicos, discípulos del apóstol Santiago, enviados a evangelizar a Hispania por san Pedro y san Pablo.
Desde entonces se adoptó san Cecilio como patrono de la ciudad (1601). Para los cristianos viejos la simple existencia de un documento que probase que San Cecilio efectivamente había estado en Granada como su primer obispo fue casi vital para que pudieran considerarse partícipes de la unidad española. Para los moriscos, la noticia de que el primer obispo fue árabe tuvo gran importancia.
Seis años más tarde, en
1595, se hallaron en el Monte Valparaíso (después bautizado Sacromonte) falsas reliquias de san Cecilio y sus compañeros (cenizas y huesos) y unas inscripciones sobre láminas de plomo que las acompañaban. Entre 1595 y 1631, los libros plúmbeos y el pergamino pasan del Palacio Arzobispal a la Abadía del Sacromonte (fundada en 1610), y de Sevilla a Madrid siempre quedándose en manos del principal defensor de su autenticidad, el Arzobispo Pedro de Castro. En 1631 acaban en la Iglesia de San Jerónimo de Madrid hasta su
envío a Roma en 1642, realizándose previamente al menos una copia que se presenta en esta exposición. El contenido de los libros plúmbeos se basaba en revelaciones de la Virgen y del apóstol Santiago, atribuyéndose su autoría a dos hermanos de raza árabe san Cecilio y san Tesifón. En ellos se vierten complicadas tesis teológicas a modo de síntesis entre el cristianismo y el islam. También confirmaban la tradición medieval que reconocía a san Cecilio como patrón de Granada y lo vinculaba al pergamino de la Torre Turpiana.
Finalmente, mediante
Breve pontificio de 6 de marzo de 1682 Inocencio XI condenó los libros plúmbeos y el pergamino de la Torre Turpiana “
no sólo por contener doctrinas opuestas a la letra de la Sagrada Escritura, exposición de los santos Padres y usos de la Iglesia, sino también por los resabios de doctrinas tomadas del Corán y otros libros islámicos”. A pesar de la condena papal, en el periodo comprendido entre 1754 y 1763 aparecieron 112 piezas falsificadas en la Alcazaba creadas al objeto de reforzar la teoría de los libros plúmbeos. Los autores de las falsificaciones fueron condenados en 1777.
El vaticano devolvió los libros y el pergamino a la Abadía del Sacromonte en el año 2000.
Doc. 1 Nºreg.: 392/Sig.: 04.001.02. Traslado del pergamino que se halló con las reliquias desmontando la Torre Turpiana cuyo original se conserva en la Abadía del Sacromonte.1642, agosto, 24. Granada
;
[cruz]
Gabriel Martínez del Águila, notario apostólico y público deste Arzobispado, doy fe y verdadero testimonio que, por comisión particular / del Ilustrísimo y Reverendísimo Sr. Don Martín Carrillo y Alderete, Arçobispo de Toledo, Arçobispado del Consejo de su Magestad, por lo que a mí toca saqué de mi mano / del pergamino que se halló en la Torre Turpiana original este [traslado] según que en el está en letra y lengua arábiga, latina y castellana, y escaques y mar- / gen en lo mejor que pude imitarle, que es lo que ay en el dicho pergamino lo que está en el blanco deste y la margen aca Granada y sirue de las notas que están / en ella las quales se pusieron de otro que el Marqués de [Or]tega auía sacado mucho tiempo auía por no verse en el original bien como en ellas se dice y en / lo demás está escrito y corregido letra por letra del dicho original no una vez sino tres vezes y concuerda con el. Para que conste doy este que / es fecho en el Sacromonte Ilipulitano, extramuros de la ciudad de Granada, donde queda el dicho original en poder del Señor Abad dél. En / veynte y quatro días del mes de agosto de mil y seiscientos y quarenta y dos años. Y lo signo y firmo.
En testimonio de verdad.
Gabriel Martínez
El pergamino constituye uno de los últimos testimonios en lengua árabe en la península. Sus autores fueron dos intérpretes moriscos,
Miguel de Luna y
Alonso del Castillo, que, tras la rebelión de las Alpujarras (1568-1571), comprendieron que convendría secundar la obra de pacificación y concordia mediante nuevas doctrinas religiosas que harían superable la barrera divisoria de ambos pueblos. Sembraron pues las falsas pruebas de una convivencia idealizada.
El pergamino está escrito en tres idiomas:
árabe,
castellano y
latín. Contenía una profecía (jofor) sobre el final de los tiempos, debida al apóstol san Juan. La profecía “anunciaba la venida de Mahoma en el siglo VII bajo la forma de tinieblas muy oscuras que se levantarían en el Oriente y se extenderían al Occidente, y la de Lutero en el XVI, bajo la de un dragón que saldría de la parte del Aquilón, y cuya boca arrojaría simiente, que dividiría la fe en sectas, después de lo cual vendría el Anticristo, y en segunda el juicio final”.
El pergamino va encabezado de cinco cruces formando una cruz y debajo una inscripción en árabe. En el centro se halla una especie de tablero de ajedrez dividido en 1.392 escaques, 48 por 29, y en cada escaque (casilla), alternándose los colores rojo y negro, una letra, la mayor parte latinas con alguna griega intercalada. Al margen izquierdo del cuadro de letras están escritas otras líneas en árabe. Debajo de la profecía de san Juan aparece un comentario en árabe de la misma. Después, reproduce en árabe los catorce primeros versículos del Evangelio de san Juan con algunas diferencias. Todo esto va firmado a continuación por el mismo Cecilio en árabe. Finalmente, se relata en el pergamino en un latín castellanizado cómo un discípulo de san Cecilio, llamado Patricio, llegó a España y cómo ocultó la cajita.
Doc. 2 Nºreg.: 56/Sig.: 03.001.07. Puente del Río Genil. Puerta de Hernan Roman. Puerta de Elvira. Torre inhabitable turpiana. Torre de la Iglesia de San Joseph. Autor: Heylan, Francisco. 1584-1650
Doc. 3 Nºreg.: 56/Sig.: 03.001.07. Fragmento de la Torre inhabitable turpiana. Autor: Heylan, Francisco.1584-1650
Doc. 4 Nºreg.: 107/Sig.: 03.002.09. [Un proceso y bautismo de los moriscos]. Autor: Heylan, Francisco. 1584-1650
Vitrina exterior
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BIBLIOGRAFÍA
- ALERO PALACIOS, María del Carmen. La Abadía del Sacromonte de Granada. Catálogo de manuscritos. Granada: Editorial Universidad de Granada, 1999.
- GODOY ALCÁNTARA, José. Historia crítica de los falsos cronicones. Madrid, 1868.
- HAGERTY, Miguel José. Los libros plúmbeos del Sacromonte. Madrid, 1980.
- ROYO CAMPOS, Zótico. Reliquias martirtiales y escudo del Sacro-Monte. Granada, 1960. Estudio preliminar / LÓPEZ MUÑOZ, Miguel L.
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