Árbol que puede alcanzar hasta 30 m. de altura, con la corteza al principio rojiza, parecida a la de un cerezo, y después blanco-rosada, con anchas bandas horizontales grises. Con la edad pasa a ser blanca con manchas romboidales negras, grietas oscuras y arrugas en la base. Ramas colgantes, al menos en su extremidad. Ramillos con abundantes glándulas resinosas. Hojas romboidales u ovado-romboidales, de 4-6 cm. de longitud y 2-4 cm. de anchura; pecíolo de 1.5 cm. de longitud; base generalmente cuneiforme, apiculadas, con el margen doblemente aserrado y 6-9 pares de nervios. Flores masculinas en amentos precoces, colgantes, visibles durante todo el invierno, de color marrón purpúreo. Flores femeninas en amentos cilíndricos rectos de color verde pálido. Los frutos son aquenios con dos alas laterales de color pardo amparados por una escama lateral trilobada, formando una infrutescencia cilíndrica colgante que se desarticula en la madurez.
|
Foto: Elaboración propia. Parque García Lorca. Junio 2002
|