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El Isabel la Católica acoge este fin de semana ‘El Circo de los Horrores’, una obra que fusiona teatro, circo y cabaret

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Resumen: La escenografía, impactante e innovadora, busca la complicidad del espectador

©Ayto.Granada: El Isabel la Católica acoge este fin de semana ‘El Circo de los Horrores’, una obra que fusiona teatro, circo y cabaret

Una actriz, en escena.JPG
    El teatro municipal Isabel la Católica acoge este fin de semana El Circo de los Horrores, una obra concebida y dirigida por Suso Silva que fusiona teatro, circo y cabaret. La escenografía, impactante e innovadora tanto en caracterización de los actores como en decorados, busca la complicidad del espectador, a través del contacto directo; éste llegará a desternillarse de la risa, transcurridos los diez primeros minutos y pese a la atmósfera espeluznante que rodea al conjunto del espectáculo.
    Pero nunca pasar tanto miedo, desde que el público pisa el vestíbulo del teatro, resulta tan divertido. La entrada al Isabel la Católica está decorada para la ocasión; su terrorífico ambiente, envuelto en una densa niebla para transmitir una sensación de realismo, atrapa la atención de la concurrencia, sumiéndola, sin dilación, en un espectáculo fresco, ágil, inmediato, inteligente y divertido. Paradójicamente, un horror que no excluye dos horas de continua carcajada, al decir del joven, aunque veterano, y polifacético Suso Silva.
    Las representaciones, siete en total incluida la del pasado jueves, se sucederán hoy viernes, sábado y domingo, con dos funciones cada día.
    La triple y nueva combinación de artes escénicas (teatro, circo y cabaret) se visualiza mediante la narración de una historia y utilización de un guión; el uso de técnicas y habilidades circenses (mimo y acrobacias), así como por la sensualidad de los números. La compleja mezcla de actores, bailarines, cantantes y gente del circo implica, para el director Suso Silva, una apuesta económica y escenográfica arriesgada.
    La singularidad del espectáculo reside, precisamente, en esa gama de expresiones artísticas superpuestas; su propia temática, con guiños al cine clásico de terror y suspense y a la filmografía actual de pesadillas profundas y amores imposibles y en la alternancia de bandas sonoras que ponen la piel de gallina.
    La obra ha tenido una “gran acogida” en los teatros de las ciudades españolas donde se ha exhibido hasta ahora, con una particularidad. Ha suscitado la curiosidad del público más joven, el que por edad no acude al teatro ni va al circo.