 El salón de plenos del Ayuntamiento ha acogido esta mañana el acto de firma del convenio para la actualización del `bono turístico de Granada´; un producto que es posible gracias a la colaboración entre instituciones y que, en su nueva edición incluye importantes novedades. Así, el nuevo acuerdo suscrito esta mañana crea tres modalidades o productos nuevos como son el bono de cinco días en la ciudad, el de estancias de tres días, y el bono infantil, que recogerá la demanda de familias con hijos pequeños. Igualmente, el nuevo convenio incluye un anexo que especifica que el sector privado podrá adherirse también al acuerdo y que, además de poder comprarse en la oficina de turismo, el bono podrá adquirirse en cajeros de Cajagranada, entidad comercializadora de dicho producto. Próximamente se presentará el nuevo formato, una tarjeta de plástico con microchip de idéntico diseño al actual, actualmente en pruebas, y que estará operativa antes del verano. Esta tarjeta mejorará el acceso a los monumentos y al transporte, además de ser más versátil a la hora de introducir nuevos servicios.
Han suscrito el convenio, además del alcalde de Granada, José Torres Hurtado, la directora del Patronato de la Alhambra, Mar Villafranca, los delegados de Turismo y de Cultura de la Junta de Andalucía, Sandra García y Pedro Benzal, el deán de la capilla real, Manuel Reyes, el presidente de la Federación Provincial de Hostelería, Carlos Navarro, así como los concejales de Turismo, Marifrán Carazo, y Cultura del Ayuntamiento, Juan García Montero.
El Bono turístico nació en 1999, siendo la primera tarjeta turística en España que ofrecía en un mismo producto los servicios de visitas y transporte turísticos. A iniciativa del Ayuntamiento de Granada y con la colaboración de diferentes entidades públicas y privadas de la ciudad se puso en marcha este un nuevo servicio turístico que tenía como objetivo el poder desarrollar todo el potencial turístico de la ciudad, facilitando la organización de las visitas y dando la posibilidad de descubrir monumentos y lugares que normalmente están fuera de los circuitos turísticos establecidos.
Además, con la creación del bono se pretendía alargar la estancia de los turistas en la ciudad y favorecer que aquellos que ya realizaban estancias prolongadas en Granada, pudieran visitar los principales monumentos de la ciudad, trasladarse en transporte público y ahorrar un 30% sobre el gasto total.
Granada, además de la Alhambra, esconde otra serie de bellezas árabes, cristianas, e incluso contemporáneas que configuran la singularidad de la ciudad. El Bono turístico facilita el conocimiento de estos lugares sin colas, sin esperas y con ventajas adicionales en el precio y el transporte urbano.
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